Historia de Tuilla.

Historia de Tuilla.


Hasta finales del siglo XVIII no existen noticias fidedignas sobre lo que hoy, administrativamente hablando, es Tuilla. Aún más, las citas, como se podrá observar, responden por lo común a hitos religiosos de algún tipo.

Sin embargo, esta falta de noticias no puede hacernos creer que el valle no está habitado. Ahora bien, es más que probable que la población estuviese asentada, como ocurre en el resto de Asturias, en las laderas o zonas un poco elevadas, reservando los fondos de valle, zonas fértiles por excelencia, para el cultivo. Y en el valle del Candín a esa circunstancia hay que añadir otra: la presencia de niebla con cierta frecuencia en el fondo del valle, por lo que parece razonable suponer que nuestros antepasados se hubiesen asentado en zonas más salubres, de tal manera que es más probable que La Cerezalina, El Rosellón, La Braña, Baeres, La Cruz, Saús o la Mudrera, es decir los núcleos rurales del valle, fuesen los centros de población del mismo y no Tuilla. En esa dirección, las fotos publicadas en esta Web, anteriores a la construcción de la barriada, creo que no dejan lugar a dudas sobre la baja densidad demográfica de Tuilla en esos momentos.

De una forma muy sintética y bosquejo de lo que es una exposición más amplia, podemos afirmar que, siendo aún prematuro determinar a partir de qué momento en la Historia o en la Prehistoria se inicia la colonización del valle del Candín, la presencia de estructuras dolménicas o tumulares en San Martín del Rey Aurelio, en la divisoria de aguas, y las de Bimenes situadas en los cordales que arrancan de La Camperona o las leyendas referidas a la Peña Urán, hacen pensar en una ocupación de las cumbres, relacionadas con el pastoreo en época temprana, en el Neolítico, es decir, hace unos 7.000 años.

En cualquier caso, la presencia del Coto de Areñes, de filiación medieval, y la probable extensión de su dominio a parte de lo que hoy pertenece a Tuilla, hace pensar que dicho espacio está a disposición económica bastante antes de que entren en explotación las minas. La casona, muy remodelada, de los Marqueses de San Feliz, de mitad del siglo XV, sita en La Cotariella -Gargantada-, sería ilustrativa de lo expuesto. Asimismo, las referencias de Jovellanos a una capilla situada en las inmediaciones de un afluente del Candín que separa Siero de Langreo, si bien no concuerdan en todo con la ubicación de la actual iglesia, hacen pensar en que en la segunda mitad del siglo XVIII ya existe un espacio sagrado desde una época que, ya entonces, se perdía en la memoria. Y si se excluye esta referencia, el resto de las citas, hasta tiempo muy reciente, omite a "Tuilla" en favor de otros núcleos que son los que tienen cierta relevancia: La Braña, La Braña del Río, La Mudrera, Baeres, Gargantada, etc. Es decir, núcleos situados en sitios más o menos altos, bien ventilados, alejados de las brumas y nieblas matinales e, indudablemente, con buenos pastos. Circunstancia, ésta última, que permitirá explicar parcialmente, la pervivencia de un campesinado mixto, hasta en los momentos que todos tenemos en la retina.

Por otro lado, la conservación de pequeños molinos movidos por fuerza hidráulica, más que la presencia de hórreos, evidencian una economía eminentemente preindustrial, si bien este dato habría que matizarlo, pues hasta la década del 70 del pasado siglo existe una abundante mano de obra mixta, mineros que retienen aún la caseria de origen.

Dejando para más adelante la traza de detalles, el despegue económico, el desarrollo demográfico que llevó parejo, la ocupación de espacios marginales para el hábitat, la falta de planificación del crecimiento y el declive del valle está ligado a la apertura y cierre de las explotaciones mineras. Incluso el Ferrocarril de Langreo no es más que la expresión o necesidad de las mismas. El debate nunca fue el ferrocarril, sino dónde se instalaba el puerto de descarga: Gijón o Villaviciosa. En la misma línea, la introducción de modificaciones en las administraciones civil y religiosa no es más que el fruto de la presencia de nuevas y abundantes almas llegadas como consecuencia o de la explotación minera o de la puesta en marcha de talleres industriales.

El siglo XIX.

En 1887 Tuilla se constituye en distrito electoral con derecho a 4 concejales electos por 5000 electores sobre un censo de 2.665 personas (FERNÁNDEZ GARCÍA:1985, 22 y ss.). Este dato, que por otra parte indica el peso de Tuilla dentro del conjunto municipal, hay que matizarlo, pues Tuilla sólo tenía un representante en la Junta Municipal de Asociados, órgano éste que era el que de verdad mandaba, pues era preceptivo la consulta del presupuesto municipal antes de su aprobación con dicho organismo. Junta que, por ello, intervenía en la planificación.

Creación de la Parroquia de Nuestra Señora del Amparo.

Se viene admitiendo, como fecha válida, la de 1893 para la fundación de la Parroquia de Nuestra Señora del Amparo. Sin embargo, en esto tampoco hay consenso. Pues, mientras en varias fuentes tanto laicas como eclesiásticas se admite la fecha señalada como la fundacional (Aladino, D. Isaías, etc.), Antonio López (LÓPEZ CERRATO:1981,23-24), en un trabajo de síntesis precioso y muy bien documentado, introduce en la división parroquial del Arciprestazgo de Langreo, realizada por el Obispo de la Diócesis, Fr. Ramón Martínez Vigil, el 1 de julio de 1887, la segregación de Tuilla. Así pues nos encontramos con una diferencia de 6 años, según fuentes, para la constitución de la parroquia.

Ahora bien, a mi juicio, no tiene excesiva importancia una fecha u otra más que a efectos de erudición, pues si algo resulta evidente es que antes de que termine la década finisecular del siglo XIX, Tuilla ya está funcionando como Parroquia. De hecho, en 1887 Tuilla ya está funcionando como entidad administrava de carácter religioso, pues de no ser así sería difícil de entender la creación, ese mismo año, 1887, de Tuilla como distrito electoral con derecho a 4 concejales electos por 5000 electores sobre un censo de 2.665 personas (FERNÁNDEZ GARCÍA:1985,22 y ss.).

Posiblemente haya que explicar esta diferencia cronológica respecto a un mismo hecho como desfase entre declaración administrativa y puesta en funcionamiento de la misma. En cualquier caso, nosotros nos quedamos, como la mayoría de autores, con la fecha de enero 1893 como hito fundacional de dicha parroquia.

A modo de síntesis, debido a las escasas referencias que existen, da la impresión que en la segunda mitad del siglo XIX núcelos o centros de cierta relevancia son La Braña, Gargantada, incluso Mosquitera... pero nunca se cita a Tuilla, por lo que cabe concluir de forma provisional, a falta de más datos, que nos encontramos con una parroquia de formación tardía -1893-, con poca o nula densidad demográfica hasta entonces. Mientras no aparezcan más fuentes contrastadas, no se puede atribuir a Tuilla tejido o entidad urbana mínima hasta la fecha propuesta, esto es: la segunda mitad del siglo XIX.

Siglo XX.

Abundando en esta tesis que acabamos de formular, lo que no hay duda es que la parroquia, contrastado por diversas fuentes tanto eclesiásticas como civiles, se funda en la década de 1890 y que entonces, a principios del siglo XX, el conjunto de la parroquia tenía 240 vecinos (JOVE:1900,123). Dato de población, a su vez, contradictorio.

De momento, dejamos aquí la exposición general para pasar a analizar los detalles en los capítulos que siguen. Inicio de página.

El Editor


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